COMUNICACIÓN ASERTIVA
Una persona con
una autoestima sana y asertiva, es
capaz de conseguir el éxito
fácilmente.
La autoestima se refiere a la
percepción y evaluación que hacemos de nosotros mismos. Se dice que una persona
con una autoestima saludable se siente a gusto consigo misma, se valora, confía
en sus capacidades aunque está consciente de sus limitaciones.
Respecto
a la asertividad, se dice que una
persona se comporta asertivamente cuando es capaz de expresar sus sentimientos
y opiniones de manera clara, oportuna y directa pero siempre demostrando
educación, respeto y consideración hacia los sentimientos y opiniones de otras
personas.
Para
poder actuar con asertividad, haciendo valer nuestros derechos y expresarnos
ante los demás (jefe, compañeros de trabajo, amigos, pareja, etc.) es necesario
que sintamos confianza,
seguridad y respeto por nosotros mismos, esto es,
necesitamos una autoestima saludable.
En
el ámbito laboral una persona asertiva tiene ventajas frente
a otros individuos que no lo son, ya que el simple hecho de saber cómo y cuándo
pedir apoyo, recursos, explicaciones, etc., le permitirá desarrollar con
mayor eficiencia y eficacia sus actividades laborales, trabajar en equipo y
alcanzar las metas que le sean establecidas.
Asimismo,
el ser asertivo permite
establecer límites claros y precisos a superiores, compañeros e
incluso subordinados evitando la frustración, estrés
y ansiedad que producen las sobrecargas de trabajo. ¿Cuántas veces
tus objetivos superan tus posibilidades y aun así las aceptas?
Si
no eres asertivo no te preocupes, la
asertividad es una habilidad social y un hábito de conducta por
lo que puede ser aprendida. Sin embargo, para poder adquirir una nueva conducta
es necesario considerar algunos aspectos:
Reconocer que no actuamos asertivamente
En muchas
ocasiones las personas confunden una conducta asertiva con una agresiva, ya que
no se trata simplemente de “defender” los derechos o “expresar” las opiniones,
lo principal es hacerlo en el momento oportuno y de manera educada.
Por esta razón, es
importante analizar la forma en que interactuamos con los demás y el resultado
que obtenemos, para poder distinguir si realmente somos asertivos o no.
Comprender las razones
Tratar de
comprender las razones por las que actuamos de cierta forma, ya sea pasiva o
agresivamente, recordando que la asertividad es el punto medio entre ambos
extremos.
Asumir el cambio de actitud
Una vez que se ha
analizado y reflexionado lo que seguiría es estar convencidos de que es
preferible cambiar de actitud, ya que si no estamos conscientes de que nuestra
conducta no es la adecuada, difícilmente se logrará un cambio significativo.
Finalmente para
poder llegar a adquirir esta habilidad debemos estar dispuestos a dedicarle
atención y tiempo al desarrollo de nuestra asertividad.
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